Aislados lejos de cualquier otra zona civilizada en un refugio que
cada vez es menos acogedor y seguro. Fuera, el más crudo de los
inviernos hace que cualquier expedición al exterior ponga nuestra
supervivencia al límite. Pero eso no es todo, ya que no estamos solos.
Los muertos vuelven a la vida y están deseando arrancar la carne de
nuestros cuerpos y de esta forma seguir aumentando en número. Y, lo peor
de todo, es que no podemos fiarnos de nadie, pues cada uno tiene sus
propias inquietudes, sus más secretos planes, llegando incluso a
traicionar a toda la colina…
Bienvenidos a
Dead of Winter.
Concepto
Dead of Winter es un juego semicooperativo de 2 a 5
jugadores editado en España por Edge Enterteinment en el año 2015. Cada
jugador encarnará a un grupo de supervivientes que tendrá que gestionar
todos los recursos de la mejor forma posible para asegurar la
subsistencia de sus miembros y de toda la colonia. Pero, además del
objetivo común, cada jugador tendrá un objetivo secreto que deberá
alcanzar para conseguir la victoria, lo que puede llevar incluso a
traicionar al grupo. Y todo esto mientras una plaga zombi se extiende
por el mundo rodeados de unas condiciones meteorológicas muy adversas.
Todo un reto.
Materiales
La calidad de los componentes de Dead of Winter es muy alta, ya que
todos los aspectos del juego han sido tratados con todo lujo de
detalles. Las ilustraciones, por ejemplo, están muy cuidadas, destacando
sobre todo la caracterización de todos los personajes disponibles en el
juego. Un aspecto gráfico muy cuidado, aunque también es verdad que,
quitando a los mencionados personajes, la mayoría de las cartas sólo
llevan un dibujo de un objeto o simplemente llevan exclusivamente texto.
Aun así, visualmente el juego es muy bueno.
En lo que respecta a las cartas, son de un buen grosor y están muy
bien estructuradas y maquetadas. El único pero, el comentado de la falta
de ilustraciones y el excesivo texto de ciertas cartas (sobre todos las
encrucijadas). Lo que sí es cierto es que el juego lleva una gran
cantidad de cartas para que la rejugabilidad sea alta, sobre todo en lo
que respecta a las cartas de encrucijada, que es lo que le da el toque
diferente a este juego y que luego comentaremos.

Para representar a los personajes y a los zombis en el tablero (de
dos piezas y cartón duro que representa la colonia y con zonas para
diferentes cartas) o las tarjetas de localizaciones (éstas de cartón
fino) se ha optado por utilizar peones de cartón (al estilo Eldritch
Horror o Super Fantasy, para que nos entendamos). La verdad es que lucen
muy bien, aunque a lo mejor habría sido de agradecer algo más de
variedad en los modelos de los zombis.
Además, muchas fichas de cartón para representar comida, heridas y
otros elementos del juego, y los dados de seis caras, numerosos ya que
cada jugador deberá los suyos propios; y un dado especial para las
tiradas de peligro, al que le tendréis más miedo que a los propios
zombis.
Juego
Cada partida de Dead of Winter presenta un objetivo principal que los
jugadores tendrán que cumplir para ganar la misma, que puede ser desde
matar la mayor cantidad de zombis posible, abastecerse con todos los
recursos posibles o intentar repoblar la colonia con más supervivientes.
Una vez elegido ese objetivo, los jugadores robarán un objetivo secreto
que deberán cumplir para poder ganar el juego. Hay que indicar que
dentro de estos objetivos se incluye uno de traición, por lo que uno de
los jugadores deberá perjudicar al grupo de forma disimulada para evitar
que sobrevivan, al más puro estilo Battlestar Galactica.
Luego cada jugador formará su propio grupo de supervivientes, que
serán los protagonistas de la historia y serán los que ejecuten las
acciones durante el juego. El juego incluye muchos de estos personajes,
cada uno con sus habilidades propias, y que podrán ir apareciendo más
durante el transcurso del juego. Esto le da a Dead of Winter mucha vida,
porque al más puro estilo de una serie o película los protagonistas van
desapareciendo pero se incorporan nuevos personajes.

Los turnos funcionan de forma sencilla, iniciándose siempre robando y
mostrando una carta de crisis que habrá que resolver durante este turno
para no sufrir las consecuencias. Normalmente nos pedirá que juguemos
boca abajo una carta de un tipo concreto (medicinas, combustible,
comida…) y al final del turno veremos si lo hemos superado. Volviendo a
compararlo con Battlestar Galactica, las cartas que sean correctas
servirán para superar la crisis, pero si se juegan cartas que no son del
tipo indicado (es aquí donde el traidor debe actuar pero de manera
discreta) harán que sea más difícil superarla.
A continuación llega la hora de realizar las acciones. Cada turno
tendremos muchas decisiones que tomar, y realizaremos diferentes
acciones en las que tendremos que usar algunos de nuestros dados y otras
que no gastarán este preciado recurso. Las acciones que gastan dado
son, por ejemplo, realizar un ataque, buscar en una localización
exterior, limpiar la colonia o construir una barricada. Para algunas de
estas acciones, como son el caso del combate y la búsqueda, tendremos
que usar un resultado de dado concreto, resultado que vendrá determinado
por el personaje que ejecuta la acción. Mientras que las acciones
gratuitas pueden ser movimiento (restringido, eso sí, a un movimiento
por personaje cada turno), jugar una carta ya sea para su uso normal o
para resolver la crisis, intercambiar objetos, votar para exiliar a un
jugador de la colonia y otras opciones más.
En este punto hay que destacar uno de los elementos más interesantes y
novedosos del juego, que son las cartas de encrucijada. Cada vez que un
jugador vaya a empezar su turno, el jugador de su derecha robará una de
estas cartas y leerá en secreto su encabezamiento. Si durante el turno
del jugador activo se cumple en cualquier momento el requisito para que
esta carta tenga efecto, la carta se leerá en voz alta y se resolverá.
Normalmente estas cartas provocarán que el jugador pueda decidir entre
dos posibles situaciones (al estilo de los libros de “Elige tu propia
aventura” que tanto disfrutábamos de pequeños) o que el grupo haga una
votación, provocando efectos inesperados o que nuevos miembros se unan a
la colonia. Sin duda, uno de los mejores elementos de este juego.

Una vez que todos los jugadores hayan realizado sus acciones,
pasaremos a la fase de colonia, donde comprobaremos si hemos hecho bien
el trabajo. En esta fase tendremos que alimentar a los personajes que se
encuentren a la colonia y comprobaremos si ésta se encuentra limpia
para no perder puntos de moral. Además, comprobaremos si las cartas que
se han jugado para resolver la crisis y aparecerán nuevos zombis, hecho
éste que dependerá del número de supervivientes que se encuentren en las
localizaciones y el ruido que hayamos provocado mientras hemos
realizado nuestras búsquedas durante el turno. Si en algún momento no se
pueden colocar zombis debido a que no hay espacio suficiente, tendremos
que eliminar al personaje con mejor liderazgo (con la correspondiente
bajada de moral).
Si después de colocar a los muertos vivientes comprobamos que hemos
cumplido cumplido el objetivo principal de la partida… hay que comprobar
si ganamos o no el juego. Es en este momento en el que se comprueban
también las cartas de objetivo secundario que robamos al inicio del
juego. Si hemos cumplido también este objetivo, habremos ganado la
partida. En el caso de que sólo hayamos cumplido uno de los dos
(principal o secundario) no nos alzaremos con la victoria.
Semicooperativo absoluto, vamos.
Antes de finalizar, matizar dos aspectos del juego. Como hemos
comentado anteriormente, puede darse el caso de que el jugador haya
robado una carta de objetivo secundario de traición. En este caso, tu
objetivo secreto será que no se cumpla el objetivo principal, además de
cumplir otra serie de requisitos. Por otro lado, en el caso de que algún
jugador sea exiliado de la colonia, seguirá jugando pero robará una
nueva carta de objetivo especial para exiliados, teniendo que cumplir
unos nuevos objetivos dependiendo de si era traidor o no.

Por último, hablar del dado de peligro, un elemento del juego al que
odiaréis casi más que a los zombis o a vuestros sospechosos compañeros.
Cada vez que un personaje viaje a otra localización o ataque a un zombi
tendrá que lanzar el dado. Puede salir cara vacía, por lo que estamos a
salvo, ganar una herida normal o de congelación (estas provocan que si
no las curamos al principio de cada turno nos hagamos otra herida
normal) o el temido resultado de mordisco, que provocará que nuestro
personaje muera y se propague la epidemia. Esto último hará que el
personaje presente en la localización con menor liderazgo decida si tira
el dado y si sale cualquier resultado que no sea cara vacía muera y
vuelva a extenderse la epidemia, o directamente elimina al personaje y
se detiene la misma. Muy muy duro, lo viviréis en primera persona.
Coop-eración
Como no podría ser de otra forma, la cooperación es vital desde el
primer segundo al que jugamos a Dead of Winter, ya que de la buena
gestión del grupo, tanto el propio como el común, dependerá en buena
medida la supervivencia de los jugadores. Decidir a qué localizaciones
ir, quién se queda protegiendo o limpiando la colonia, donde colocar las
barricadas, qué objetos descartar primero para cumplir la crisis…
Muchas decisiones en cada turno, en cada acción, en cada dado.
Pero por otro lado, hay que cumplir nuestro objetivo secreto también,
y en muchos momentos tendrás que actuar de la manera más egoísta
posible, pero sin hacer sospechar a tus compañeros, ya que incluso
podrían llegar a exiliarte. Y no olvidemos la sensación de paranoia de
la posible presencia de un traidor, que hará que sospechemos, a veces,
hasta del pobre Sparky.
Conclusión
Es verdad que el mercado de juegos de mesa de zombis parece ya algo
saturado, que los semicooperativos con traidor están en muchas de
nuestras estanterías, que hay en muchos aspectos en el que se puede
parecer a otros juegos… Pero Dead of Winter es mucho más. Es quizás uno
de los juegos en los que más puede sentirse la tensión de gestionar un
grupo de supervivientes ante una amenaza tan global como la búsqueda de
recursos, protegerse contra el clima y sobrevivir a una plaga de muertos
vivientes.
Un juego tenso, dinámico, con mucha gestión y también acción, en el
que cada acción, cada movimiento, cada tirada de dado, cada carta que
juguemos es un paso decisivo para nuestra supervivencia. Sin duda, un
excelente descubrimiento y un juego más que recomendable. No dudéis en
probarlo si tenéis la oportunidad, y dudad de todo y de todos, no sabes
quién puede traicionarte cuando tu vida depende de ello.